Ya tienes un negocio. No necesitas además un máster en mantener WordPress.
La web debería ayudarte a conseguir clientes, reservas o ventas. Si cada aviso termina en “ya lo miraré cuando tenga un rato”, el mantenimiento sirve para sacar esa tarea de tu cabeza.
No necesitas controlar más cosas. Necesitas saber quién controla esta.
“¿Esto se puede actualizar?”
“¿Habrá copia?”
“¿Por qué no llega el formulario?”
“A ver si este fin de semana lo miro.”
Actualizaciones revisadas
Copias previstas
Incidencias con responsable
La web deja de vivir en tu lista mental
La parte técnica que no debería comerse tu tiempo.
No se trata de hacer más cosas porque sí. Se trata de mantener las que sostienen la web.
Actualizaciones
WordPress, tema y plugins con criterio y seguimiento.
Copias
Una vía de recuperación cuando algo sale mal.
Seguridad
Accesos, formularios y riesgos básicos bajo revisión.
Incidencias
Una persona a la que escribir cuando algo deja de funcionar.

Una web pequeña no necesita una estructura enorme. Necesita atención suficiente.
Un restaurante, una consulta, un profesional independiente o un comercio local no necesitan un departamento técnico. Pero sí necesitan que su web no dependa de acordarse de ella cada seis meses.
Comprobar mi web“Como electricista, lo mío son los cables, no las webs. Desde que estos profesionales se encargan del mantenimiento, mi web brilla más que un bombillo nuevo.”
“Desde que dejé el mantenimiento de mi web en manos de estos profesionales, mi restaurante va viento en popa.”
“Como copy, sé de palabras, pero de webs, ni mu. Dejé el mantenimiento de mi web en manos de estos profesionales y fue la mejor decisión.”
No elijas todavía. Primero mira cómo está la web.
La auditoría gratuita está precisamente para eso: ver si necesitas mantenimiento, una corrección previa o simplemente dejar de preocuparte por algo que está bien.
¿Cuánto depende tu negocio de la web?
Con esa respuesta ya podemos empezar a valorar qué mantenimiento tiene sentido.